11/9/11
A UNA DÉCADA DE LA CAÍDA DE LAS TORRES GEMELAS
15/7/11
Kasparov - Deep Blue I, Philadelphia 1996
- Ed Schroeder: "Creo que Kasparov puede dormir tranquilamente por ahora"
- Johan Koning: "No hay límites al progreso, y estoy convencido de que una computadora vencerá a Kasparov, pero eso no ocurrirá en los próximos 25 años"
- Frans Morsch (Fritz): "Los programas vencerán a Kasparov en unos 15 años"
12/5/10
¿Quién soy? ¿Quieres conocerme?
La niñez no fue algo simple, pero aun así mi ingenio infantil me permitía desarrollar mi intelecto al calor de la tierra, la madera, el agua, y cuanta cosa encontrara para jugar. Siempre fui un niño hiperactivo, un niño que continuó conservando esa esencia durante la adolescencia, dicho sea de paso, época en la que le di mucho guerrear a mi vieja. Éramos personas muy pobres y siempre vi a mi progenitora al lado mío, y las veces que no fue así, era porque ella andaba buscando el sustento para mantenerme vivo y feliz en medio de mi ignorancia circunstancial; bien lo decía Ángel Ganivet cuando comentó que “grande es siempre el amor fraternal, pero toca en lo sublime cuando se mezcla con la admiración por el hijo amado”. Ahora que soy todo un hombre, puedo decir que todo lo que soy, se lo debo a ella, pues es por este ser que llegué a ser el ser que ahora soy.
Pienso lo mismo que comentó aquel querido argentino en una de sus canciones, "doy la cara al enemigo, la espalda al buen comentario, porque el que acepta un halago empieza a ser dominado; el hombre le hace caricias al caballo pa' montarlo...", esto es toda una realidad. La gente a menudo te alaba cuando quiere algo de ti, y son muy pocos los que de corazón sincero te abrazan y te dicen cuán orgullosos y felices se sienten por ti, o por un logro que has alcanzado. Hay un principio de economía que recuerda que “no hay almuerzo gratis”, y esto apoya las palabras anteriores de Facundo Cabral, pues la mayoría de las personas quieren todo de ti a cambio de nada. La vida es todo un universo, en el que conocemos algunas partes, otras vendrán con el tiempo, y algunas jamás las entenderemos; es más, muchas ni sabemos que existen… Joaquín Sabina decía que “la vida es tan corta y el oficio de vivir tan difícil, que cuando uno empieza a aprenderlo, ya hay que morirse”.
Soy débil en cuanto a actitud mental, soy muy negativo y en ocasiones hasta fatalista, pero me gusta pensar que cuando todas las puertas se cierran, aquél Dios que todo lo ve nos deja como mínimo una ventana abierta, solamente hay que buscarla. ¿Y la suerte? Bien, para mi el concepto no existe como lo perciben los demás, sino más bien es un conjunto de oportunidad y conocimiento. La vida me da la razón cuando ves que una persona tiene los atestados para triunfar en algún nivel, pero ves que la oportunidad no llega, y ese ser espera, espera y espera… así también encontrarás a aquella otra persona que le llega la oportunidad, pero no tiene los requisitos para tomarla, y no le queda más opción que dejarla ir. Pero no todo está perdido, ya que las oportunidades existen, y hay que cazarlas, no vienen solas, y lo más importante; ponerlo todo en manos del Creador. Dicen que Jehová pone “casi todo” y nosotros ponemos “casi nada”, pero para que él ponga su “casi todo”, nosotros debemos poner nuestro “casi nada”, ¿entiendes? Un ejemplo de vida, lucha y espera en Dios es Tony Meléndez… deberías ver su biografía en un video que circula por You Tube; es una persona que aún sin tener brazos, ha sabido triunfar y encontrar su rumbo en esta vida, y él decía que nosotros muchas veces nos quejamos de nuestra situación y decimos un no puedo como respuesta a una dificultad, pero que ahí está el milagro, en que Dios nos ha dado un corazón, una mente, unos brazos, y nosotros lo único que tenemos que hacer es usar estas herramientas corporales e interiores para mejorar y no ser tan débiles como comenté al inicio de este párrafo. Volvía a decir Cabral: “pero no digas no puedo ni en broma, porque el inconsciente no tiene sentido del humor, lo tomará en serio, y te lo recordará cada vez que lo intentes.”
Siempre digo que soy difícil, complejo, complicado y un buen pobre. Eso si, soy un pobre que ha encontrado la felicidad por esperar en Jehová, y permitir que él me enseñe la forma de contar mis días, y más importante aún, la manera de vivirlos. Hay personas muy pobres de corazón en esta vida, son personas tan pobres que lo único que tienen es solamente dinero; son como aquel conquistador que por cuidar su conquista se convierte en esclavo de aquello que conquistó. Trato de evitar el estilo de vida de estas personas, son seres que van tras el dinero, y tratan de alimentar a través de él un vacío espiritual que tienen, pero que se niegan a aceptar su índole espiritual. Es difícil, recuerda que el dinero te da un reloj, pero no tiempo, te da una cama, pero no descanso, te da medicinas pero no salud, te da libros, pero no conocimiento, te da una torre, pero no protección, te da todo, pero no te da nada. Por todo esto, deberíamos hacer nuestras las palabras de Proverbios 18:10 donde comenta que “El nombre de Jehová es una torre fuerte. A ella corre el justo y se le da protección.” Recuerda bien lo que dijo aquel amigo argentino: “No te quejes, recuerda que naciste desnudo, entonces ese pantalón y esa camisa que llevas, ya son ganancia. Cuida el presente, porque en él vivirás el resto de tu vida.” ¿Qué te parece?
Soy testigo de Aquel que está sobre nosotros y que todo lo ve desde el cielo, soy testigo de su existencia y de su interés genuino por nosotros, soy testigo de que Jehová existe, y que desea un acercamiento entre nosotros y Él, pues ya dio el primer paso al dar a su hijo como redentor de nuestros pecados. Por cierto, me viene a la mente y cuestiono el objetivo de la imagen del Cristo Redentor que está en Río de Janeiro; es la mayor representación de Jesucristo que ha hecho el hombre en el mundo (con más de 38 metros), pero que dista mucho de ser lo que realmente quieren Jehová y Jesús. El apóstol Pablo lo resumió así en el capítulo 17 de Hechos:"Visto, pues, que somos linaje de Dios, no debemos imaginarnos que el Ser Divino sea semejante a oro, o plata, o piedra, semejante a algo esculpido por el arte e ingenio del hombre. Cierto, Dios ha pasado por alto los tiempos de tal ignorancia; sin embargo, ahora está diciéndole a la humanidad que todos en todas partes se arrepientan. Porque ha fijado un día en que se propone juzgar la tierra habitada con justicia por un varón a quien ha nombrado, y ha proporcionado a todos los hombres una garantía con haberlo resucitado de entre los muertos". Es aquí en donde viene la verdadera reflexión, no en postrarse ante una imagen tallada de manos humanas sobre el Padre o el Hijo, sino en acercarnos a Dios y dejar que Él se acerque a nosotros al tiempo que sentimos su mano guiar nuestra senda (Santiago 4:8). Entonces, después de esta pequeña idea sobre lo que el sacrificio del Hijo debería significar para nosotros y lo que revela del Creador, no podemos más que hacer nuestras estas palabras de Apocalipsis: “Digno eres tú, Jehová, nuestro Dios mismo, de recibir la gloria y la honra y el poder, porque tú creaste todas las cosas, y a causa de tu voluntad existieron y fueron creadas.”
Este soy yo entonces, una persona con pocas aspiraciones, pero que son mis metas y mis motores para seguir adelante. Me interesa demasiado la parte espiritual, y quienes me conocen saben que esto es así, pues ¿de qué le sirve a alguien tener “todo” en la vida y experimentar el vacío de no tener amigos o familia? Peor aún: ¿de qué sirve tener hasta familia y amigos, pero no tener a Dios? Es definitivamente una cadena, en donde el eje de toda esa cadena, y por ende, la parte principal, es nuestro Creador. Me gusta conocer personas, soy muy sociable, adoro la comida chatarra, me gusta la buena música (estoy aprendiendo a tocar el didgeridoo y la kalimba), y pienso que más importante que el entrenamiento físico es el adiestramiento intelectual. Con todo lo anterior, ese soy yo, y aquí estoy para compartir más contigo.
23/4/10
Mi vida encarada al futuro tecnológico
Definiendo un poco término, podríamos decir que Tecnología es el conjunto de conocimientos técnicos, ordenados científicamente, que permiten construir objetos y máquinas para adaptar el medio y satisfacer las necesidades de las personas. Es una palabra de origen griego, τεχνολογία, formada por téchnē (τέχνη, "arte, técnica u oficio") y logía (λογία), el estudio de algo. Aunque hay muchas tecnologías muy diferentes entre sí, es frecuente usar el término en singular para referirse a una de ellas o al conjunto de todas. Cuando se lo escribe con mayúscula, tecnología puede referirse tanto a la disciplina teórica que estudia los saberes comunes a todas las tecnologías, como a educación tecnológica, la disciplina escolar abocada a la familiarización con las tecnologías más importantes. (véase definición de Wikipedia)
Solo esa definición nos da las pautas para pensar en muchas materias de estudio, a razón de que a todo el vivir se le puede aplicar tecnología, y por ende, estas ciencias estarán ligadas al quehacer humano. Algo muy importante de recalcar es que las tecnologías deberán funcionar para nosotros, lo que implica o da a entender que las computadoras y todos los otros medios deberán ayudarnos a que nuestra existencia sea más sencilla, rápida e inteligente, en lugar de vivir nosotros para ellas; situación que lamentablemente se da en muchos establecimientos. Ahora bien, si usted está leyendo esto es porque de alguna forma está atrapado en las garras del término, pero tranquilo (a), no ha pasado nada; más bien todo lo contrario, se encuentra usted en armonía con las tendencias actuales y el ambiente mundial.
"Pero la tecnología crea dependencia", podría pensar usted. Bueno es cierto, no le voy a mentir, o por casualidad, ¿no ha dejado alguna vez el celular olvidado en su casa? ¿verdad que uno se siente como si anduviese sin ropa o hasta inseguro? Todo esto es parte de la telaraña en la que estamos metidos, pero que es necesaria, de hecho, los países que no están dentro de dicho ambiente experimentan rechazos políticos fuertes, disminuciones en la economía y el producto interno bruto, índices de analfabetismo elevados, entre otros impactos no menos importantes. ¿Qué puede hacer usted ante tal dependencia? No permitir bajo ninguna circunstancia que las máquinas y las ciencias en general le quiten su libertad, que dicho sea de paso, no tiene precio. Si usted nota que su familia, su salud, su trabajo, sus amigos, o cualquier otro ámbito se ve afectado, haga un alto en el camino y reconsidere sus objetivos hacia el futuro en función de lo que sucede hoy.
McLuhan, planteó las siguientes cuatro preguntas a contestar sobre cada tecnología particular.
¿Qué genera, crea o posibilita?
¿Qué preserva o aumenta?
¿Qué recupera o revaloriza?
¿Qué reemplaza o deja obsoleto?
¿Interesantes no es cierto? Más en función de lo que vivimos. Recordemos que la vida cambia día a día, y mientras hay naciones que pasan estancadas durante años, hay otras que cada semana sacan al mercado artefactos nuevos, o consiguen aplicaciones nuevas en sus carreras y oficios. En lo personal, experimenté un repudio hacia la tecnología durante los primeros 18 años de mi vida, y ahora, con el estudio de mi carrera de Ingeniería de Sistemas, y Redes informáticas, he cambiado mi visión hasta el grado de amar, y casi ser adicto a los cambios tecnológicos y las plataformas que se mueven por este concepto.
¿Siente usted odio por la tecnología? ¿no estará dicho odio sustentado en miedo? Usted es quien se debe plantear si al igual que yo, el rechazo hacia una tecnología que avanza no está sustentada en un desconocimiento de lo que realmente implica. Yo logré cambiar mi visión de lo que el concepto implica, y creo que es importante hacerlo pues al fin de cuentas la vida no se detiene por nada ni por nadie, y mucho menos en lo que es materia tecnológica.
¿qué tan importante es la música en tu vida?
Si la música es una sonoridad organizada, cabe preguntarse: ¿qué no es música?
La percepción de este concepto cambia de persona a persona, hasta el punto de llegar a cuestionamientos sobre lo que supone hacer arreglos desde el corazón y la mente. Está claro que dichos arreglos deben sentirse, o como diría uno, deberán ser verdaderas inspiraciones, y los mismos deberán estar regidos por una formulación perceptible, coherente y significativa. Esto es cierto en la medida en la que experimentamos alegrías y tristezas mediante estas sonoridades, lo cual se refleja en los sentimientos que se producen; ¿quién no ha llorado a través de una canción que le toque el corazón? ¿quién no ha viajado en el tiempo, dando alas a las fantasías y deseos reprimidos al calor de una letra con sentido? ¿quién no ha vocalizado o hasta ha tradado de cantar piezas o rolas favoritas? De esto es precisamente lo que estoy hablando, y es algo que me gustaría llamar como "poder musical".
Aún sin conocer sobre melodía, armonía, métrica y ritmo, es contundente el hecho de que la música tiene un poder que trasciende de lo imaginable; es como si tuviese una capacidad innata (si se me permite usar el término) de cambiar nuestras vidas y verdaderamente ponernos a pensar. No es que pretenda cambiar a la humanidad a través de escuchar canciones, pero sí es poder meditar en la necesidad -más que importancia o curiosidad- de dedicar unos momentos para nosotros, y permitir que las bellas sonoridades nos refresquen los sentidos, y alivien todo pesar producto del estrés diario.
Algunos estudios han demostrado que las funciones del lenguaje y la lógica se asocian principalmente al hemisferio izquierdo del cerebro, y el procesamiento de la música, al derecho, que se encarga a buen grado de los sentimientos y emociones. Dicho esto, entonces, ¡imagine solamente la importancia y los beneficios que genera en nuestra vida! Independientemente de que estos estudios estén errados o no, si concordamos en que la música genera reacciones de momento, o aquellas que llamaríamos expontáneas. La revista Perceptual and Motor Skills lo expresa así: “La música tiene el poder de originar sentimientos y emociones de forma rápida y efectiva. Lo que en un libro requeriría una descripción de muchas frases [...], puede transmitirse en la música con solo un compás o acorde”.
Dicho todo lo anterior, y sin importar cuáles sean nuestros motivos o intereses, solamente podemos hacer una cosa: ¡escuchar música!
